martes, 23 de marzo de 2010

Episodio 18 Si no volviese a verte...

En episodios anteriores:
Porter: No te quiero, todo era un juego.
Preslava cantando y se desmaya. Porter la hace reaccionar.
Ángel: Me han convertido en un monstruo.
Cristina: ¿Nos vemos mañana?
El beso con Preston.
Andrea apaga el móvil de Porter cuando le llama Preslava.
Ángel tira la puerta con el hacha.
Narrador: Puede que te haya dicho que no te quiere aunque te ame más allá de la muerte, pero entiende que aunque os une el amor os separa el destino.


Ángel: ¿Quieres saber lo que voy a hacer?
Fred: Voy a llamar a la policía.
Ángel: Venga, hazlo.
Fred se gira y coge el teléfono. Ángel le clava el hacha en la espalda. Fred cae de rodillas y Ángel le decapita con el hacha. El cuerpo de Fred cae al suelo pero Ángel sigue dándole con el hacha hasta que se cansa y para. Ve que tiene la chaqueta manchada de sangre, se la quita y la tira al suelo. Empieza a romper los muebles y a buscar dinero hasta que, en un cajón, encuentra varios fajos de billetes, los coge y se va.
Casa de Chris
Porter entra en la cocina en calzoncillos. Preston está comiendo.
Preston: ¿Todavía estas despierto?
Porter: Voy a beber un vaso de agua y me voy a dormir.
Se acerca al grifo.
Preston: ¿Has hablado con Preslava?
Porter coge un vaso y empieza a llenarlo de agua.
Porter: Si, y no os preocupéis, la voy a dejar en paz.
Preston: ¿De verdad la quieres?
Porter: Si…
Bebe agua.
Preston: Entonces, ¿por qué tienes a Andrea en tu habitación?
Echa el resto del agua al grifo y deja el vaso.
Porter: No lo sé Preston, déjame en paz.
Va a irse.
Preston: Espera.
Porter: ¿Qué quieres?
Preston: ¿Te importa que salga con su hermana?
Porter: Haz lo que quieras…
Se va un poco cabreado.
Habitación
Porter entra en la habitación.
Andrea: ¿Por qué has tardado tanto?
Porter: Preston quería hablar conmigo.
Andrea se quita la camiseta y se queda en sujetador. Porter se sienta en la cama y mira su móvil. Ve que está apagado. Lo enciende y ve que tiene dos llamadas perdidas de Preslava.
Porter: Andrea, ¿me has apagado el móvil?
Andrea: ¿Qué te hace pensar eso?
Porter: Pues que ya te conozco bastante bien y que mi móvil se ha apagado justamente cuando me ha llamado Preslava.
Andrea: ¿Y?
Porter: Que puede que la haya pasado algo. Voy a llamarla.
Andrea: ¿Para qué? ¿Para qué vea que sigues bajo su control? Deja ya de comportarte como su perro faldero.
Apartamento de Ángel
Ángel está mirando las fotos de Preslava que hay en la pared. Ve una foto de Andrea. Coge unos recortes de periódico que tiene sobre el escritorio.
“Chica brutalmente asesinada en su apartamento”
Y sale la foto de una chica, como Andrea pero morena, degollada.
Coge otro recorte.
“Se suspende el caso Rose Brewster por falta de pruebas para continuar la investigación”
Deja los recortes y se toma unas pastillas. Coge una foto de la chica y él juntos y empieza a llorar.
Ángel: Lo eras todo para mí.
Casa de Preslava (mañana siguiente)
Llaman a la puerta. Cristina abre.
Martín: Buenos días.
Cristina: Buenos días, ¿quién es usted?
Martín: Siento haber venido tan pronto, tengo que hablar con Preslava, soy su jefe.
Cristina: Viene por lo de anoche, ¿verdad?
Martín: Si, ¿puede llamarla?
Cristina: Lo siento, pero está descansando y no quiero despertarla.
Martín: Por favor, tengo muchas cosas que hacer.
Cristina: Esta bien…
Martín: Gracias.
Casa de Chris
Porter está desayunando, Wyatt sale de su habitación y se acerca a Porter.
Wyatt: ¿Podemos hablar?
Porter: ¿Qué pasa?
Wyatt: ¿A qué viene no decirme que tu novia está embarazada?
Porter: Creía que lo sabías.
Wyatt: Pues no.
Porter: De todos modos, no te importa.
Wyatt: ¿Perdona?
Porter: Sí, todo el mundo intenta meterse cuando solo nos incumbe a mí y a Preslava.
Wyatt: Incumbe a mucha más gente. Como a tus padres.
Porter: Por eso no quería decírtelo, siempre has sido un chivato. Ya no somos pequeños Wyatt.
Wyatt: Y esto ya no es como romper un jarrón.
Porter: Yo decidiré cuando decírselo, dejad de echarme la culpa solo a mí.
Wyatt: La gran parte de la culpa sí que es tuya. De tus caprichos.
Porter: No tiene sentido seguir hablando de esto.
Casa de Preslava
Preslava sale al salón, su jefe la está esperando de pie.
Martín: Siento molestar tan temprano, pero me gustaría saber porque he perdido 4000 dólares.
Preslava: Lo siento, es que…
Martín: No tienes que sentirlo, ¿qué te paso?
Preslava: Estoy embarazada, por eso me he desmayado.
Martín: ¿Ya te había pasado antes?
Preslava: Si, más o menos.
Martín: ¿Por qué no me lo habías dicho?
Preslava: No lo sé.
Martín: Bueno, por ahora deberías tomarte un par de semanas libres. Ya veremos lo que pasa luego.
Preslava: Estoy bien, en serio. Necesito el trabajo.
Martín: Sé que tu familia tiene problemas económicos pero entiende que no puedo permitir que te pase algo.
Preslava: Claro…
Martín: Lo siento, llámame si necesitas algo.
Preslava: Gracias.
Abre la puerta, Martín se va.
Martín: Adiós.
Preslava: Adiós…
Apartamento de Sonia
Sonia y Débora están sentadas en el salón bebiendo café.
Sonia: ¿Has decidido lo que vas a hacer?
Débora: No voy a dejar que mamá se vaya sola, además aquí no tengo nada… Bueno, a ti.
Sonia: ¿Te parece poco?
Débora: Mi vida está en Los Ángeles.
Sonia: Quédate, por favor. Puedo conseguirte novio, y un trabajo en Payner.
Débora: No es solo eso, Sonia.
Sonia: ¿Qué puedo hacer para que no os vayáis? No quiero volver a estar sola.
Débora: No lo sé, podrías hablar con mamá.
Sonia: Esta bien…
Débora: ¿En serio?
Sonia: Si no tengo otro remedio…
Débora: Gracias.
La abraza.
Sonia: Pero olvídate del trabajo.
Casa de Preslava
Preslava entra en la cocina. Cristina está haciendo café. Preslava se sienta en la mesa.
Preslava: Buenos días.
Cristina: Siento haberte despertado. ¿Cómo estás?
Preslava: De puta madre, mi jefe me ha dado dos semanas de baja.
Cristina: Yo creo que deberías dejar de trabajar hasta que nazca el niño.
Preslava: Cristina, cobro por concierto. ¿De dónde vamos a sacar el dinero si yo no trabajo? Porque al parecer tú no te vas a poner a trabajar.
Cristina: Hago todo lo posible para encontrar trabajo. No vamos a ganar dinero a costa de tu hijo.
Preslava se levanta de la mesa y se acerca a Cristina.
Preslava: ¿Prefieres morirte de hambre?
Cristina: No, podrías pedirle dinero a Porter.
Preslava: No.
Cristina: ¿Por qué no? Ahora eres su responsabilidad.
Preslava: No quiero nada de él. Además, no soy su responsabilidad.
Cristina: Pero el hijo que estas esperando, sí.
Preslava: Lo será cuando nazca, si él quiere que lo sea.
Cristina: Haz lo que quieras. Pero piensa en otra solución aparte de la de poner la vida de tu hijo en peligro.
Preslava: Mi hijo está bien.
Cristina: Entonces, ¿por qué casi lo pierdes? ¿Por qué te desmayaste anoche?
Preslava: Eso no es por cantar, sino por…
Cristina: Porter…
Preslava: Y Andrea.
Cristina: Otro problema que te ahorras al no tener que ir a trabajar.
Preslava: Qué fácil es decirlo para ti.
Apartamento de Fred Wilson
David entra en el apartamento de Fred Wilson. Mira a su alrededor y ve el cuerpo de Fred y unos policías a su alrededor, una de ellos se acerca a él.
Lynn: Buenos días detective, soy la teniente Lynn Young.
David: Detective David Pérez.
Lynn: ¿Es el detective que han mandado desde España?
David: Si. ¿Qué ha pasado aquí?
Lynn: ¿No es demasiado obvio? Entraron, le mataron y le robaron.
David: ¿Cree que ha sido un simple robo?
Lynn: Si no supiéramos nada de la víctima…
David: ¿A qué se refiere?
Lynn: Es un capo de la mafia. ¿Te hago una lista con la gente que quiere matarle o a la que debe dinero? Le mataron por venganza.
David: ¿Hay algún testigo?
Lynn: Si, pero será mejor que primero vea el cuerpo, los forenses quieren llevárselo.
Se acercan al cuerpo.
David: Dios mío, le han cortado la cabeza.
Lynn: No es solo eso. Tiene varios cortes muy profundos, algunos incluso le han penetrado los huesos. El arma homicida es un hacha, pero no ha sido hallada.
David: ¿De quién se trata?
Lynn: Fred Wilson, 45 años. Principal socio de Parker Scott.
David ve la chaqueta de Ángel.
David: ¿Y esa chaqueta?
Lynn: No es de la víctima, la hemos mandado a analizar. Ah, y hemos encontrado una foto dentro del bolsillo de la chaqueta.
Le enseña una bolsita de plástico dentro de la que hay una foto de Rose Brewster.
David: ¿Quién es?
Lynn: Es difícil averiguarlo con una simple foto.
Otro de los policías se acerca a ellos con un hombre.
Lynn: Hola Robert.
Robert: ¿Quién es este?
Lynn: David Pérez, este es el detective Robert Erickson.
Robert: ¿Eres nuevo?
David: Me han mandado desde España, es que tengo un problema con la mafia.
Robert: Pues este es de los tuyos.
David: Ya lo veo. ¿Ese es el testigo?
Robert: Sí, ¿te encargas tú del caso?
David: Sí.
Lynn: Yo voy a ayudarle, ya me conoces.
Robert: Claro. Entonces yo me voy, os dejo al testigo.
Lynn: Hasta luego, Rob.
David (acercándose al testigo): ¿Cómo se llama?
Lawrence: Lawrence Adams.
Lynn: ¿Ha sido usted quien ha llamado a la policía?
Lawrence: Sí.
David: ¿Vive aquí?
Lawrence: Sí, vivo en el piso de enfrente.
Lynn: ¿Le conocía?
Lawrence: ¿A Wilson? No, nos veíamos por el pasillo y poco más.
David: Cuéntenos…
Lawrence: Anoche volví un poco más tarde de trabajar y cuando estaba cenando empecé a oír ruido, no me extraño porque en su piso siempre había follón.
David: ¿Qué ruido?
Lawrence: Estaba discutiendo con alguien. Después ya no podía oírles así que supuse que la otra persona se había ido, pero de pronto se empezaron a oír golpes. Yo me asusté y salí para ver lo que había pasado. Entonces, vi a un hombre manchado de sangre y con un hacha en la mano alejándose del apartamento.
David: ¿Qué hizo entonces?
Lawrence: Nada, estaba muy asustado y volví a mi apartamento.
Lynn: ¿Cómo era ese hombre?
Lawrence: No lo sé, apenas pude verle. Era alto, delgado, joven…
David: Esta bien, muchas gracias por su colaboración.
Le da una tarjeta con su teléfono.
David: Llámeme si se acuerda de algo.
Lawrence: Un placer, espero que encuentren al asesino.
Se va.
Lynn: ¿Quién sería capaz de matar a alguien de esta manera?
Apartamento de Ángel
Ángel abre los ojos y se levanta de la cama. Se mira al espejo.
Recuerdo de Ángel:
Ángel: ¿Quieres saber lo que voy a hacer?
Fred: Voy a llamar a la policía.
Le corta la cabeza.
Realidad:
Ángel coge la caja de pastillas.
Ángel: Eres un asesino.
Espejo: Cállate, sabes porque les matamos. No merecían vivir.
Ángel: Los demás no lo ven así.
Se toma las pastillas.
Ángel: No puedo hacerte caso, es un delito…
Recibe un mensaje. Lo abre.
¿Dónde te has metido? Preslava.
Ángel se pone una camisa, se guarda el móvil en el bolsillo y sale de la habitación.
Ángel: Ya hablaremos…
Peter: Ángel, ¿podemos hablar?
Ángel: No tengo tiempo.
Peter: Es solo un minuto.
Ángel: ¿No me has oído?
Peter: No, no te he oído.
Ángel se acerca a él con la rapidez conseguida por la transformación, le coge de los cuellos y le estampa contra la pared.
Ángel (enfadado): No tengo tiempo.
Peter: Esta bien, vete.
Casa de Preslava
Cristina pone la mesa para desayunar. Entran Elena y Preslava. Preslava se acerca a Cristina.
Preslava: No le digas nada todavía.
Cristina: Esta bien, pero piensa bien lo que vas a hacer.
Preslava: Ya, claro.
Se sientan todas en la mesa.
Preslava: Por cierto, ¿dónde estabas anoche? Te estuve buscando bastante rato.
Cristina: Quede con alguien.
Preslava: ¿Con quién?
Cristina: No tiene importancia.
Preslava: Venga… ¿tan malo es?
Cristina: Con Preston Scott.
Preslava: ¿El hermano de Porter?
Cristina: Si, me invitó y…
Preslava: No pudiste resistirte…Te entiendo. Mira lo que me pasó a mí.
Cristina: Él es muy distinto a Porter.
Preslava: Porter también era maravilloso cuando salíamos. ¿Por qué te crees que me enamoré de él?
Cristina: Lo que te pasa es que estas enfadada porque haya salido con el hermano de tu ex.
Preslava: Por mí como si te montas una orgía con toda su familia.
Cristina: Pues por mucho que te jorobe, voy a intentar ser feliz por una vez.
Preslava: ¿Lo dices tú? La que hizo todo lo posible por separarme de Porter.
Cristina: Y mira como ha acabado. No solo te ha roto el corazón, sino que también te ha dejado embarazada. Que feliz has acabado.
Preslava: ¿Crees que no voy a ser feliz con él y con nuestro hijo?
Cristina: ¿Serías tan tonta como para volver con él?
Preslava: Mi única forma de ser feliz es estando a su lado.
Cristina: Después de todo lo que te ha hecho…
Preslava: Si, Cristina. Eso es el amor y me arrepiento de no haberle perdonado antes.
Se levanta de la mesa y se va.
Elena: Preslava…
Hotel San Francisco
Samantha está haciendo las maletas. Llaman a la puerta.
Samantha: Ahora voy.
Abre la puerta.
Sonia: Hola.
Samantha: Sonia…
Sonia: ¿Puedo pasar?
Samantha: Claro, pasa.
Entra en la habitación.
Sonia: Espero no molestar.
Samantha: Para nada, estaba…
Sonia: Haciendo las maletas… Débora ya me ha contado que quieres volver a Los Ángeles.
Samantha: Sí, es que volví para estar más contigo.
Sonia: Entiende que tengo derecho a estar enfadada.
Samantha: Lo sé…
Sonia: Bueno… la verdad es que me pasé un poco. Supongo que tenías tus motivos para ocultármelo.
Samantha: ¿En serio?
Sonia: Si, ¿qué te parece si hacemos las paces? No quiero que os vayáis.
Samantha: Sonia…
Se abrazan.
Casa de Preslava
Preslava abre la puerta.
Preslava: ¿Dónde te habías metido? Ayer me pasé el día llamándote.
Ángel: Lo siento, tenía que hacerle un favor a mi amigo.
Preslava: ¿Quién?
Ángel: Alguien.
Preslava: Eres un poco misterioso.
Le deja pasar.
Ángel: Me gusta ser así.
Preslava: ¿Quieres tomar algo?
Ángel: No, gracias. ¿Cómo estás?
Preslava: Bien…
Ángel: ¿No tienes que ir a trabajar?
Preslava: Es sábado, además mi jefe me ha dado de baja.
Ángel: ¿Por qué?
Preslava: Por lo del embarazo.
Ángel: ¿Te ha pasado algo?
Preslava: Oye, ¿por qué tu sabes tanto de mí y yo no sé casi nada de ti?
Ángel: No te pierdes nada.
Preslava: Cuéntame lo poco que me pierdo.
Ángel: ¿Qué quieres que te cuente?
Preslava: ¿Tienes novia?
Ángel: No, murió hace unos años.
Preslava: ¿Cómo?
Ángel: Un accidente.
Preslava: ¿No has podido olvidarla?
Ángel: Me siento un poco culpable de su muerte.
Preslava: No tienes por qué. Esas cosas pasan.
Ángel: La verdad es que prefiero hablar de tu vida.
Preslava: Pero a mí me gustaría olvidarla por un momento.
Ángel: Preslava… no me gusta hablar de mí.
Elena entra en el salón.
Elena: ¿Ángel?
Preslava: ¿No os habíais visto antes?
Ángel: No.
Se levanta.
Preslava: Pues creo que tenéis que hablar.
Ángel: Yo tengo muchas cosas que hacer.
Preslava: No, tú te quedas aquí. Yo voy a ir a Payner para volver a hablar con mi jefe. Ahora vuelvo.
Coge su bolso y sale.
Despacho de abogado
Danielle y Preston están sentados enfrente del abogado.
Abogado: Estos son los papeles del divorcio.
Les da los papeles. Danielle firma.
Abogado: Tenemos que decidir el reparto de bienes.
Preston también firma y se levanta de la silla.
Preston: Yo no quiero nada, quédatelo tú todo.
Danielle: Yo no quiero divorciarme por el dinero.
Preston: Haced lo que decidáis, lo único que quiero es parte de la custodia de Prue.
Danielle: ¿Y la casa?
Preston: Te he dicho que hagas lo que quieras. Llámame cuando lo decidas, para recoger mis cosas.
Sale del despacho.
Casa de Preslava
Elena: Que mayor estás.
Ángel: Si, hace 34 años que me abandonaste.
Elena: Tienes que perdonarme por eso, era muy joven. No tenía otra elección.
Ángel: Eso no es lo más importante, nunca os preocupasteis en buscarme, en saber cómo estaba. Incluso me extraña que Preslava supiese que tenía un hermano.
Elena: Tenía miedo a que me rechazases.
Ángel: No habrías perdido nada.
Elena: Me dijeron que te encontrarían una buena familia y no quería entrometerme.
Ángel: Si, la familia era maravillosa, hasta que mi madre se suicido y mi padre se convirtió en un borracho.
Elena: ¿Qué pasó?
Ángel: No te importó hace unos años, ahora ya da igual.
Elena: Siempre me has importado.
Ángel: En serio, ya me da igual. Voy a buscar a Preslava.
Se va.
Casa de Chris
Porter sale al salón con un balón de baloncesto, una camiseta blanca y unos pantalones de baloncesto azules. Están dando las noticias en la televisión.
Presentador: Siguen los terremotos en la costa de…
Chris: ¿A dónde vas?
Porter: A jugar un poco al baloncesto, que llevo mucho sin entrenar.
Chris: Vale, apaga la televisión.
Entra en su habitación. Porter coge el mando y va a apagar la tele pero se queda escuchando.
Presentador: Esta mañana ha sido hallado asesinado uno de los empresarios más importantes del país, Fred Wilson. Al parecer, el asesinato no estaba planeado ya que el asesino derrumbo la puerta y dejo varias pruebas, como una chaqueta. La policía afirma que el asesino tiene una herida en la mano, ya que el arma homicida es un hacha…
Apaga la tele.
Apartamento de Andrea
Andrea está desayunando y viendo las noticias.
Presentador: La policía afirma que el asesino tiene una herida en la mano, ya que el arma homicida es un hacha anti-incendios del edificio, que fue obtenida rompiendo el cristal. Según la policía no va a ser difícil encontrar al asesino…
Llaman a la puerta. Abre.
Andrea: ¿Tú otra vez?
Ángel: Hola.
Andrea: ¿Cómo me has encontrado?
Ángel: Tengo mis métodos.
Andrea: Que raro eres.
Ángel: ¿Puedo pasar?
Andrea se encoge de hombros y le deja pasar.
Ángel: Gracias.
Andrea: Voy a ponerme algo.
Está en ropa interior. Entra en su habitación. Ángel mira la tele.
Robert: No va a ser difícil encontrarle, ha dejado muchas pruebas, la chaqueta, la sangre al romper el cristal. Se nota que no lo había planeado bien.
Ángel apaga la televisión. Se mira la herida de la mano.
Andrea: Y, ¿qué haces aquí?
Ángel: Vengo a ofrecerte algo.
Andrea: ¿No me digas?
Ángel: Soy fotógrafo, ya lo sabes, me gustaría hacerte algunas fotos.
Andrea: ¿Me quieres hacer fotos?
Ángel: Sí.
Andrea: Y, ¿por qué no tienes la cámara?
Ángel: Ahora estoy un poco ocupado, solo quería saber si ibas a aceptar. Si quieres, quedamos esta noche en mi apartamento.
Andrea: Yo no soy como tú, ¿sabes? No sé dónde vives.
Ángel: Yo te recojo.
Andrea: Esta bien, me haré la tonta e iré a tu apartamento.
Canchas de baloncesto
Porter está jugando al baloncesto. Llega Preston.
Porter: ¿Qué haces aquí?
Preston: Iba hacia casa y te he visto.
Porter: ¿Quieres volver a echarme la charla?
Preston: No, yo tampoco soy el mejor en el amor. Estoy oficialmente divorciado.
Porter: ¿Qué vas a hacer?
Preston: No lo sé, no me gusta estar solo.
Porter: ¿Por eso vas a salir con Cristina? ¿Por despecho?
Preston: No lo sé, supongo que en una parte sí, pero me gusta.
Preston: ¿Qué piensas hacer tú?
Porter: No lo sé…
Preslava sale de su coche y se acerca a Porter.
Preslava: Porter.
Porter se gira y se va ir.
Porter: Que pesada…
Preslava le agarra el brazo.
Preslava: Espera.
Porter: ¿Qué quieres ahora?
Preslava: Quiero que me expliques lo que está pasando.
Porter: ¿Qué quieres que te explique? Todo está claro, quiero que te alejes de mí.
Preslava: Eso es mentira.
Porter: No lo es, acéptalo de una puta vez.
Preslava: No lo acepto porque sé que me quieres.
Porter: Cuando iba detrás de ti como un perrito faldero te daba igual todo eso, ¿verdad?
Preslava: ¿Es por eso? ¿Te has hartado? Pues lo siento, pero yo sé que te quiero y que lo único que quiero es que estemos juntos.
Porter: Lo siento.
Preslava: ¿Por qué quieres alejarte de mí?
Porter: No tiene importancia.
Preslava: Claro que tiene, solo te pido que me lo expliques.
Porter: Tu no tiene derecho a pedirme nada.
Preslava: Yo creo que sí.
Porter: Si lo hago es porque tú no dejabas de pedirme que me alejase de ti y me di cuenta de que te estaba haciendo daño. Esto es lo mejor para todos.
Preslava: ¿Es lo que tú quieres?
Porter: Ya sabes que no, yo también te quiero.
Preslava: Pues vuelve conmigo.
Porter: No puedo, no quiero seguir haciéndote daño.
Preslava: ¿Te crees que no me duele estar sin ti?
Porter: Tienes que olvidarme y encontrar a alguien mejor.
Preslava: Tú eres lo mejor para mí.
Porter: No hagas esto más difícil.
Preslava: No tendría por qué serlo.
Porter: Por favor…
Preslava: ¿Y ya está? ¿Esto es el fin?
Porter: Si, lo siento. Cuida bien de mi hijo.
Preslava: Si tú no estás conmigo, no quiero tenerlo.

Narrador: Si no volviese a verte, me gustaría que solo guardaras nuestros buenos recuerdos.

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